Nuestras raíces, nuestra identidad.
San Justo es la ciudad cabecera del departamento homónimo, en el centro norte de la provincia de Santa Fe.
Ubicada sobre la Ruta Nacional 11, se encuentra a unos 100 kilómetros de la ciudad capital.
Su historia está ligada al río Salado y al proceso de colonización agrícola del territorio santafesino.
Antes de su fundación, el paraje era conocido como Rincón de Avechuco.
El 6 de mayo de 1868, Mariano Cabal fundó allí la colonia que daría origen a la ciudad.
El primer asentamiento reunió a unas veintisiete familias.
El nombre San Justo está vinculado a Justo Cabal, hijo del fundador.
En sus primeros años, la agricultura fue una de las principales actividades de la colonia.
Las dificultades económicas, las sequías y las malas cosechas provocaron el despoblamiento del lugar.
Entre 1871 y 1881, la colonia atravesó un período de abandono.
En 1882 comenzó una nueva etapa de organización y repoblamiento, impulsada por Simón de Iriondo.
Ese año se trazó el plano de la ciudad, con manzanas organizadas alrededor de una plaza central.
La llegada de nuevas familias y el desarrollo de la producción agrícola favorecieron su crecimiento.
En 1887, San Justo alcanzó organización institucional como comuna.
Al año siguiente, la llegada del ferrocarril fortaleció la comunicación y el intercambio comercial.
Con el tiempo, los caminos y las rutas consolidaron su conexión con otras localidades de la provincia.
El crecimiento de sus instituciones, comercios y servicios acompañó la vida de la comunidad.
El 17 de septiembre de 1959, San Justo fue declarada ciudad.
La producción agropecuaria y la actividad industrial forman parte de su perfil económico.
Hoy, San Justo honra su historia y proyecta su futuro con el trabajo y la participación de su comunidad.